La inteligencia artificial ya forma parte de muchos procesos de reclutamiento: filtrado de hojas de vida, evaluaciones automatizadas, incluso entrevistas asistidas por algoritmos. Pero el reclutamiento con IA trae consigo riesgos legales que muchas empresas todavía no han evaluado del todo, y que se vuelven más costosos cuanto más tarde se detectan.
En este artículo revisamos cómo se está usando la IA en el reclutamiento hoy, cuáles son los riesgos legales que toda empresa debe conocer, y qué buenas prácticas reducen la exposición de una empresa frente a este tipo de procesos.
¿Cómo se está usando la IA en el reclutamiento hoy?
Principalmente en tres frentes: el filtrado inicial de candidatos a partir de palabras clave o criterios predefinidos, que descarta hojas de vida antes de que un reclutador humano las revise; evaluaciones o pruebas automatizadas de habilidades, que puntúan a los candidatos sin intervención humana directa; y, en algunos casos, el análisis de video-entrevistas mediante algoritmos, que evalúa tono, lenguaje o expresiones. Cada uno de estos usos, si no se diseña con cuidado, puede introducir sesgos que no siempre son evidentes para quien los implementa, precisamente porque el criterio de descarte queda oculto dentro del sistema.
Discriminación algorítmica: el riesgo legal más citado
El riesgo legal más citado del reclutamiento con IA es la discriminación algorítmica: si el sistema fue entrenado con datos históricos sesgados, por ejemplo, un historial de contrataciones previas que favoreció sistemáticamente a un perfil determinado, puede terminar replicando o incluso amplificando ese sesgo en las decisiones de selección actuales, sin que exista una intención discriminatoria explícita. La dificultad legal está en que este tipo de sesgo suele ser estadístico y acumulativo, no un acto aislado, lo que lo hace más difícil de detectar sin una auditoría específica de los resultados del sistema.
Protección de datos personales en el reclutamiento con IA
El procesamiento de información de candidatos mediante IA debe respetar la normativa vigente sobre protección de datos personales, incluyendo el consentimiento informado y la finalidad específica del tratamiento. Esto implica que una empresa no puede simplemente alimentar un sistema de IA con hojas de vida y datos de candidatos sin una base legal clara para ese tratamiento, ni reutilizar esos datos para fines distintos al proceso de selección para el que fueron entregados, sin informar antes al titular.
Falta de transparencia: el riesgo que más desgasta la reputación
Cuando una decisión de descarte se basa en un proceso automatizado que la empresa no puede explicar con claridad ni al candidato ni, eventualmente, a una autoridad, se genera un riesgo tanto legal como reputacional. La falta de transparencia no requiere que exista discriminación real para generar consecuencias: basta con que la empresa no pueda sustentar por qué un candidato fue descartado por el sistema, para que ese proceso quede expuesto ante un reclamo o una consulta.
¿Usar IA en el reclutamiento es ilegal en Perú?
No es ilegal en sí mismo, pero su uso debe respetar la normativa de protección de datos personales y no puede derivar en decisiones discriminatorias, aunque estas no sean intencionales. La legalidad del reclutamiento con IA depende, en la práctica, de cómo se implementa el sistema y qué controles existen alrededor de él, no de la herramienta en sí misma.
Buenas prácticas para un reclutamiento con IA más responsable
Mantener siempre una revisión humana antes de una decisión final de descarte o contratación, de modo que el algoritmo apoye pero no reemplace el criterio final; auditar periódicamente los criterios y resultados de las herramientas de IA que usa tu proceso de selección, buscando patrones de sesgo que no sean evidentes a simple vista; ser transparente con los candidatos sobre el uso de estas herramientas en el proceso; y asegurar que el tratamiento de sus datos personales cuente con base legal y consentimiento cuando corresponda. Temas como este los riesgos legales de la IA en la gestión de personas han sido, de hecho, materia de cursos puntuales dentro de la oferta formativa del sector, como los que ha dictado ASLA Connect este año.
